1.
"La tangente está mal", dijo el profesor Pérez. "De hecho está
pésima. Tendremos que operar. Pásenme el bisturí". La clase se carcajeó.
2. La
tercia de malandrines de siempre cuchicheaban en una esquina del salón. Decían
cosas como "Ay sí, muy pinche chistosito", enojados.
3. El
profesor le preguntó a Hanne cómo iba con su tótem —que estaba construyendo en
medio del salón—, a lo que ella respondió: "Mal".
4.
"Volví a soñar que un tiranosaurio me mordía los pies y amanecí de nuevo
sin un calcetín, profe". La Tercia de burló y luego abucheó.
5.
"¡Cállense!", dijo Pérez. Prosigue con tu sueño, Hanne. Si está bueno
hacemos una maqueta. "Bueno, pues estaba en una tormenta", comenzó.
6.
"En la tormenta había una selva. Y en la selva había un nido de huevos de
tiranosaurio y uno estaba roto. Y dentro había un bebé tímido".
7.
"Y en lo alto había un trapecio y de él colgaba un hombre con un traje de
avispa. Juro que mis dos calcetines estaban en su lugar".
8. El
trinomio de burlones calló. Un silencio suave cubrió la escuela. Y los animales
del zoológico de junto llegaban lentamente al salón.
9.
"El hombre del trapecio quería robar al bebé del nido y bajaba cada vez
más rápido. Hacia trampa: las termitas le abrían paso".
10.
Al salón de clases llegaron más animales y también más niños de otros salones.
Un tigre se comió en silencio al trío de gandallas.
11.
"El hombre del trapecio estaba a punto de tomar al bebé en sus
brazos", continuó la niña. "Órale", dijo el profe devorando un
Tlacoyo.
12. El
tímpano de Hanne empezó a vibrar, podía sentir la vibración del hombre con el
traje de avispa muy cerca. "Está aquí", dijo.
13. Pronto todos comenzaron a escuchar el
zumbido. Era como el ruido producido por una gran tostadora de pan. "Nos
va a matar a todos".
14. Del techo empezó a salir una
protuberancia que despedía una baba negra. Y de este capullo, salió un brazo
tumefacto. El zumbido aumentó.
15. El Tiburón Aceves, maestro de Química,
tomó el control de la situación: "Todos atrás, a la pared". Hanne
continuó: "¿Estoy soñando?".
16. El hombre con traje de avispa terminó
de caer del techo lentamente. Como un torpedo, Aceves lo tacleó. "No
servirá de nada", dijo Hanne.
17. En el piso, Aceves y el hombre del
trapecio luchaban. El tiempo se detenía. "En mi sueño el bebé mataba al
Hombre Avispa", dijo la niña.
18. Los hombres se levantaron envueltos en
una sucia sopa negra y seguían luchando. La niña dijo, con los ojos cerrados:
"Basta".
19. El salón se había vaciado con rapidez,
la tunda que el Hombre Avispa le propinaba a Aceves era exagerada y lenta, como
un mal tango.
20. De repente, Aceves tomó la pipeta que
siempre llevaba en la bolsa y se la clavó al hombre del trapecio. Le provocó
una trombosis.
21. La niña abrió los ojos. Estaba en su
cama, sin un calcetín. Una avispa la picaba y había en el aire una rara
sensación de triunfo.